Diario de Mallorca, Miércoles, 15 de junio de 2005

 

LITERATURA

  

 

Ednodio Quintero, escritor. "Soy consciente de estar en la periferia cultural y no me acompleja"

 


El escritor pasa unos días en Mallorca antes de participar en un congreso sobre Bolaño en Munich. Autor, entre otras, de ´Mariana y los comanches´ se separa del ´boom latinoamericano´

LOURDES DURÁN. PALMA.

Ednodio Quintero -Las Mesitas, Trujillo, Venezuela- es un osado. El escritor va a plantear "la muerte de la literatura hispanoamericana" en un congreso sobre Roberto Bolaño que se celebrará la próxima semana en Munich. Seis escritores de América Latina hablarán de qué supone estar Fuera de Macondo.

-¿Qué significa estar fuera del territorio García Márquez?
-Tras el boom, qué respuesta dan los escritores de América Latina a ese fenómeno que está muerto. Yo planteo la muerte de la literatura hispanoamericana. El boom construyó un mundo muy importante, reflejaron el continente de forma europeísta porque respondían a ese gusto. Dieron una idea utópica, la del paraíso. La generación posteriores escribimos literatura a secas.

-¿Globalizada?
-Vamos a ver eso porque las nuevas tecnologías lo procuran. ¡Claro que hay una marca de infancia. Nadie puede separarse del idioma, los orígenes, la familia. Las literaturas marginales como las de América Latina giran hacia Europa. Uno intenta sacudirse.

-¿El lastre?
-Sí, lo es, aunque uno no l
o siente personalmente. Soy consciente de estar ahí, de ser marginal, y no me acompleja para nada.

-En breve dará una conferencia sobre ´Geografías míticas´. ¿Cuál es la suya?
-Parto del espacio. Minimalista. Mi habitación del Páramo. Otra habitación en D.F. México, y otra en la selva cuando estuve allá como ingeniero industrial. El espacio mítico es la infancia. Todos esos espacios hay que verlos en el tiempo, qué se escribe desde acá y va a un espacio que no es otr
o sino la página. Nací en el Páramo, en Los Andes, en un pueblito de 500 habitantes. Quizá por eso me atraen las metrópolis.

-¿Regresa a sus lugares para escribir?
-Desarrollé la idea de la aldea y el mundo. Salí de ella pero no regresé a vivir, ni creo que pudiera hacerlo. Quise huir de la escritura escribiendo ciencia-ficción. Esa aldea vive. Me volvieron imágenes: mi madre, a los 17 años, a caballo, llevándome a cobrar su jornal a otros pueblos. Para mí el único tema de la literatura es el viaje, el tránsito del alma que se manifiesta de muchas maneras. Para mí la literatura es una forma de viajar.

-Su novela ´Mariana y los comanches´ está propuesta para el prestigioso premio Rómulo Gallegos. ¿Cómo ha crecido esa mujer que es resumen de todas?
-Es sorprendente lo de Mariana. La escribí al tiempo que escribía otra que se me quedaba atravesada. Mariana surgió para liberarme. Ahora está haciend
o su propia vida. Cuando la presenté en la Casa de América de Madrid dije que había oído elogios sobre esa novela, y les dije que bueno, que iba a leerla. Yo abandono las novelas. Incluso no sé si después me gustan. En cuanto a las mujeres, sí creo que son superiores. No quiero teorizar. Cuando escribes me gustaría estar a ciegas porque es como si te desnudases y te enmascarases también.

-¿Le ciega la escritura?
-Para mí la literatura es como respirar. Algo natural. Es un don que te dan y lo cultivas. La forma de cultivarlo es escribiendo. Yo no creo en los talleres, ni que nadie pueda enseñar a escribir; sólo la mecánica.